(English intro to Spanish lang post) Lots of ink today in the Spanish science sections about the good results of a vaccine against dengue, and a study saying that wind power has the potential to meet the world´s energy needs. Both stories need a high degree of explanation: dengue vaccine proves safety and efficacy only to three of the four dengue subtypes. And authors of the energy paper discuss technical limitations, not other factors. We compare the stories that have include these nuances in their texts and titles, and the ones that have simplistically told the readers that the vaccine against dengue is already here, or that the “wind could power the whole world”. We comment also in two related stories: about the Latin America's biggest solar power plant that will be built in Chile, and about the standstill of a project in Spain that planned to install windmills in one of the most important migratory bird sanctuaries in Europe.
Hoy en los medios encontramos dos ejemplos clarísimos de noticias científicas importantes pero de titular difícil. Nos referimos a la cercanía de una vacuna contra el dengue, y la pòsibilidad de suplir toda la demanda energética mundial con energía eólica. En ambos casos se han anunciado resultados muy prometedores, pero que deben ser matizados.
Los comentamos a partir de dos notas de El Mundo, porque son las que han cubierto con mayor detalle ambas informaciones, pero curiosamente nos parece que en un caso se han excedido al intentar moderar el titular y en el otro quedado cortos. Son los textos Teresa Herrero “La eólica podría satisfacer la mitad de la demanda mundial de energía en 2030”, y de Ángeles López “Una vacuna segura contra el dengue… y nada más”.
La primera habla de un estudio publicado por investigadores estadounidenses concluyendo que el potencial de la energía eólica es mucho mayor de lo que estudios anteriores habían establecido. Sin entrar en detalles técnicos, los datos previos establecían límites a la eólica porque un aumento masivo de turbinas podía reducir la capacidad final, y por efectos como aumentos de temperatura. Los cálculos de este nuevo estudio contradicen estas hipótesis y establecen que la energía eólica a gran escala es eficiente y tiene un potencial enorme. De hecho han calculado que en teoría podría abastecer toda la demanda energética mundial, y superarla varias veces. Esto último es lo que se ha seleccionado en la mayoría de titulares, como por ejemplo ABC “Hay suficiente poder eólico para cubrir la demanda mundial de energía del año 2030” o La Nación (Paraguay) “Energía eólica podría abastecer a todo el planeta”. Evidentemente, no es algo realista. Es un titular tan válido como “en el mundo hay suficiente comida como para erradicar el hambre en el mundo la semana que viene”. El mensaje real es que, según los autores, la eólica no tiene tantos límites y puede dar mucho más de lo que hasta el momento se creía. La nota de El Mundo habla sólo de “la mitad” porque los científicos consideran no sólo teórico sino también factible lograr esta cifra en 2030. Esto ya es más complejo. Y es que una cosa es hablar del potencial técnico de esta u otras fuentes de energía, y otro el realista añadiéndole otras consideraciones. Aquí es donde está el matiz necesario que creemos deberían añadir los titulares, para evitar inducir error al lector. El titular “la energía nuclear podría abastecer a todo el planeta” sería igual de cierto y poco informativo.
Dos notas relacionadas, en La Tercera una muy buena y a página impresa completa de Ricardo Acevedo “Con energía solar abastecerán de electricidad al norte de Chile”, sobre la construcción de la planta solar más grande de lationamérica en pleno desierto de Atacama. Y es que si las condiciones son buenas; adelante. Y si no lo son, cautela. En El País leemos a Rafael Méndez “El parque eólico del Ebro, en peligro por la protección de un ave” explicando el posible freno a un proyecto que pretende instalar un parque eólico marino en una de las zonas migratorias de aves más importante del mediterráneo. Como dice un representante de organización conservadora, no se trata de estar en contra de la eólica, pero “Por muy bueno que sea el proyecto, no se puede poner en cualquier lugar”.
Sobre la nota de la vacuna de el dengue, empecemos por la pieza en Materia de Manuel Asende “La ciencia acaricia la vacuna contra el dengue”, sobre el ensayo clínico que demuestra seguridad en la vacuna y efectividad parcial. Efectividad parcial porque no ofrece ninguna protección ante uno de los cuatro subtipos del dengue. Manuel lo reconoce en su texto (que incluye muy oportuno despiece sobre otras farmacéuticas en busca de la vacuna), y se muestra más cauteloso que por ejemplo El Universal (Venezuela) “Hallan vacuna contra el Dengue”, pero menos puntillosos que ABC – Rafael Ibarra ”Prueban con éxito la primera vacuna eficaz contra tres tipos de dengue”. Sin embargo, el texto a comentar es el de Ángeles López “Una vacuna segura contra el dengue… y nada más” en El Mundo. Sorprende gratamente ver cómo Ángeles ha reflejado en su nota no sólo los resultados del estudio sino también el comentario crítico que publica Lancet acompañándolo. Pero desconcierta el primer párrafo “Los datos que ofrece un estudio son más esperanzadores que realistas en relación a una herramienta preventiva contra el dengue. Se trata de los resultados de un ensayo clínico con el que sólo se puede afirmar que una vacuna contra el dengue es segura. Para conocer cómo de eficaz es, habrá que esperar a los resultados de otro gran ensayo que está en marcha con más de 31.000 voluntarios sanos.”. Sobre todo cuando varios párrafos más tarde, tras una excelente introducción sobre la situación actual del dengue, explica que “El análisis completo de eficacia contra cada tipo de virus refleja, en condiciones de la vida real, que la vacuna es eficaz en un 61,2% contra el tipo 1, en un 81,9% para el tipo 3 y en un 90% contra el 4. Uno de los tipos del virus, el serotipo 2, esquivó la vacuna". Aquí parece un poco excesivo el “nada más” del titular, quizás inducido por las opiniones críticas que Ángeles obtiene del científico autor del comentario en Lancet. No hemos visto notas amplias todavía en América Latina, pero si se redactan, sería bueno contemplar si el subtipo dos resistente a la vacuna está presente en los países afectados o no. Si no es el caso, y el tipo 2 es propio de Asia, la noticia sí sería muy prometedora en la región.
- Pere Estupinyà

