(English intro to Spanish lang post) Lonesome George died last Sunday in the Galapagos National Park. He was the last giant turtle of the species Geochelone abingdoni, and probably the most esteemed animal in the Galapagos Island. He was found dead in the morning by his 40 years caretaker Fausto Llerena. Lonesome George was estimated to have more than 100 years, but he hadn’t suffered health complications in the last months. Biologists in the Park said that his death was unexpected. Maybe because of that the stories in the main Ecuadorian newspapers have been growing since Monday, covering different aspects of Lonesome George's life. We must say that the stories have been really elaborate. They described the reaction of visitors, social networks and personalities. They explained George’s death was due to natural causes and that his body will be preserved and on display in a local museum. They interviewed his caretaker and biologists in the park. But the stories talk also about the several species of giant turtles in Galapagos, explain the many fruitless efforts to get George to reproduce somehow, the different hypotheses why he was not interested in mating, and why artificial insemination didn’t work either. To one's dismay, nobody brings up cloning. In cases like this that seems a natural topic. And to a certain point, a legitimate question. A Peruvian scientist said that cloning was an option, and a biologist from Galapagos National Park answered that the technology is not developed for reptiles, and that it wouldn’t be useful for the perpetuation of the species. These two points deserve pubic clarification. Even is the conclusion is that cloning would be a bad idea, it might be a very useful story for a local science reporter to write.
El pasado domingo murió el Solitario George, el último ejemplar de la especie de tortugas gigantes de las galápagos Geochelone abingdoni. Más allá de su valor biológico, George era un icono de las islas Galápagos. Posiblemente el animal más querido y visitado por locales y turistas. Descubierto en 1972, tenía más de 100 años y a pesar de los esfuerzos de biólogos, no logró dejar descendencia. Como explicaba el lunes una nota de EL Universo, el cuerpo sin vida de George fue hallado por sorpresa el domingo por su inseparable cuidador durante casi 40 años Fausto Llerena. El director del Parque Nacional Galápagos dijo que la noticia fue “inesperada” porque a pesar de su avanzada edad “George nunca presentó complicaciones en su salud”. De hecho, el martes la autopsia reveló que el Solitario George murió por causas naturales (El Universo). Quizás lo repentino de la noticia he hecho que las notas sobre George vayan goteando durante la semana. Recuperamos algunas, felicitando a los periódicos ecuatorianos por la extensa y detallada cobertura que han hecho del estimado George.
Siguiendo con El Universo, el reportero Robert Salazar preparó dos muy buenas notas. En la primera, “Especie Geochelone abingdoni desapareció con la muerte de George”, Robert Salazar abre con la frase “la pena invade a Galápagos”. Relata la consternación de los habitantes de la isla, pero también las reacciones internacionales, que según la nota, llegaron antes que las del presidente Correa. Pero más allá de ello, en su extenso artículo Robert ofrece un gráfico con las diferentes especies existentes en las islas, las características de George, y qué importancia tiene su pérdida para la ciencia. En otra nota, Robert Salazar habla con Fausto Llerena, recreando los tristes momentos en que su cuidador y amigo se aterraba por la falta de movimiento de George al tocarle y decirle “¿Aún sigues dormido?”. Llerena dice que amaba a George “como si fuera un hijo”. En una nota ya de hoy Robert relata la sorpresa de los turistas por la desaparición del Solitario George.
El Comercio también ha hecho un excelente trabajo, además con muy buena documentación gráfica. Una muestra son las galerías donde se muestran las fotos del traslado del cuerpo ya sin vida de George, de Galápagos sin el Solitario, o de un buen gráfico con la distribución de especies de tortugas en la isla. En la nota de hoy “Los turistas despiden con pena al solitario George”, Elena Paucar colecciona un enorme número de testimonios apesadumbrados por la muerte de este símbolo del PNG. En otra importante nota de la redacción de El Comercio, se explica que el testarudo George nunca quiso aparearse con las “novias” que le ofrecían con la esperanza de salvar la especie. La nota es una buena reconstrucción de los esfuerzos buscando qué otras especies podrían ser más compatibles, la introducción de machos para que imitara su comportamiento sexual, y la polémica sobre si fue la edad o la falta de atractivo hacia otra especie lo que impedía el deseo sexual de George. De hecho, respecto la edad la nota contrasta las visiones de que pueda estar entre 80 y 120 años, incluso quien sin evidencias asegura los 150. Otra nota de El Comercio parece ya nombrar un nuevo rey en las galápagos: la tortuga Diego, por al contrario de George haber dado 1700 crías en 35 años.
Un punto que la nota anterior no esclarecía, y sí hace “El genoma de George está bajo análisis” –El Comercio, es explicar porqué no se intentó fecundación in vitro. Sí se intentó, pero sin éxito. Este artículo también revisa las diferentes estrategias seguidas durante 40 años, y explica que hay estudios con el genoma de George para averiguar las causas de su infertilidad. Se supone que para más motivos. El Comercio también habló con el cuidador Llerena vía telefónica. Las últimas frases que Llerena dijo a George no coinciden en ambos periódicos, pero todo queda en la anécdota. También anécdota que uno de los últimos documentalistas en filmarlo fuera el gran Sir David Attenborough.
En La Hora hay noticias parecidas, pero destacamos una muy original y simpática “Consternación en redes sociales por muerte del solitario George”, con imágenes difundidas por redes sociales. También una buena sobre la creación de un museo. Otros medios ecuatorianos tienen notas como “Entre 30 y 40 mil tortugas gigantes quedan en las islas” (El telégrafo), o El Tiempo “Solitario George, última tortuga de su especie murió de viejo”, Otras notas fuera de Ecuador:
BBC Mundo “Fin de una especie: muere el Solitario Jorge”. Nota muy esquemática, neutra, e informativa. Buenísimo reportaje de Alejandra Martins “La soledad del mejor amigo del Solitario Jorge”, con entrevista a Fausto Llerena sobre personalidad de George, y la relación que tenía con él.
La Nación (Costa Rica) – Michelle Soto “Con la muerte del Solitario George, se extingue una especie”
El Universal (Mex) “La tortuga gigante George murió sin lograr perpetuar su especie”
Clarín “Despedida con honores para solitario George, la última tortuga gigante de una isla de Galápagos”. Extenso texto pero pésimo titular.
El Comercio (Perú) “El dolor del mejor amigo de Solitario George.
El Universal (Venezuela) “El solitario George murió de viejo y será embalsamado”
Y muchas más… Es extraño que no se esté hablando de clonación. En Perú un biólogo opinó que no todo está perdido porque “hay probabilidades de clonar al Solitario George” (RPP noticias). Es un tema a discutir desde diferentes ángulos, y no debemos eliminarlo por tabú. Por ejemplo un biólogo del PNG opina que la clonación no es una opción, porque significa sacar una fotocopìa igual al individuo original, con lo que no se soluciona el mantenimiento de la especia, y que no existe todavía la tecnología para clonar reptiles. Argumentos ciertos a medias. Posiblemente la tecnología existirá algún día, y un clon sólo es fotocopia del ADN. Podrían haber problemas adquiridos por el envejecimiento que se eliminaran. Y muchos otros de nuevos, sin duda. Pero la clonación sí o no no debe justificarse por impedimentos técnicos, sino por razonamientos más amplios. Útil quizás no es, pero imposible tampoco. De hecho, sería una buena historia para periodistas de ciencia.
- Pere Estupinyà

