(English intro to Spanish lang post) El Espectador in Colombia has presented a terrific series of articles about environmental problems of the Magdalena River; the most important in the country. Six stories by 5 reporters have run over the last 4 days. They describe the impacts of overfishing, mining, hydroelectric stations, and contamination due to undertreated waste water in big cities. Industrial activity cannot be stopped, but they demand an integrative and sustainable approach to reduce its damage to the river. The package came together with the collaboration of an NGO, The Nature Conservancy. We would have liked to see other sources and data. But it’s definitely a great job. Two weeks ago El Espectador used the same structure to write 5 stories in a row about science policy and funding in Colombia. This tracker was told that the series got important impact.
Hace un par de semanas El Espectador preparó una serie de 4 reportajes en días consecutivos sobre el estado de la ciencia en Colombia. Lo comentamos en el tracker. Ahora acaba utilizar la misma estructura para narrar en 5 situaciones la delicada situación del Magdalena, el principal río del país. A continuación comentamos aspectos de las notas, pero sí querríamos destacar la idea de utilizar una serie de artículos consecutivos para abordar un gran tema científico. De hecho en otro tipo de noticias esta continuidad es habitual, pero en ciencia solemos escribir el reportaje y darlo por cerrado. La apuesta de El Espectador merece ser analizada. Nos consta que la serie dedicada a la política científica tuvo buena repercusión. Posiblemente más de lo que hubiera tenido un sólo reportaje extenso pero aislado.
La del río Magdalena es una decisión más valiente. Porque aborda un tema de carácter ambiental que en los medios no suele recibir tanta atención. Lo habitual hubiera sido presentar un reportaje, y quizás otro al cabo de 2 meses, y así. Concentrándolos en una semana intensa se transmite al lector que es un tema realmente importante. De otra manera pasaría más desapercibido.
Pero todavía antes de ir al contenido, un matiz: desde la primera nota de José Yunis “Las enfermedades del Magdalena” se nos avisa que esta serie está preparada junto a la organización The Nature Conservacy, que el lector no debe sentirse obligado a conocer ni confiar. De hecho, José Yunis es el representante para Colombia de la organización. Nos extraña que El Espectador no haya recurrido a él simplemente como fuente, y encomendado a un periodista la redacción de estos textos iniciales y finales. Queremos alabar el excelente y necesario trabajo dedicado por los que han participado, pero puntualizar que hemos echado en falta algunas otras fuentes, y datos o estudios sobre lo que los ambientalistas defendían (no porque lo dudemos. En absoluto. Sino por la predilección del periodista científico a los datos frente a las opiniones).
Dicho esto, en la primera nota José Yunis plantea muy bien la situación. Describe las características del Magdalena, y enumera los problemas que conducen y generan su deterioro ambiental: desplomo de la pesca, poca planeación en en explotaciones hidroeléctricas, inundaciones, minería y el Canal del Dique. Estos son los puntos en que profundizarán las siguientes notas.
En “El primer dolor del río” Angélica María Cuevas aborda los problemas de la contaminación y las represas. Muy bien redactado con un inicio casi poético, Angélica reconstruye parte de la historia del Magdalena, dibuja su recorrido, y denuncia el primer foco contaminante: los residuos de la ciudad de Neiva que no cuenta con una planta de tratamiento de aguas. El segundo problema según Angélica (y deducimos que Nature Conservancy; pues no se cita fuente) es la deforestación y desplazamiento de ponblaciones generada por las hidroeléctricas.
Al día siguiente Pablo Correa publica “Pocos peces, un mal síntoma”, explicando que en 3 décadas la producción ha bajado de 80.000 toneladas/año a 8.000. Signiticativo sin duda, Pablo recoge el testimonio de 4 pescadores locales, que transmiten el incierto futuro que les espera. El más anciano (76) cita especies de peces que ya no existen en el río, y el más joven (22) que está valorando ir a estudiar y cambiar de trabajo. Todos se sienten satisfechos con su oficio, pero no lo recomendarían a sus hijos. Los testimonios son anecdóticos, y el último párrafo que intenta responder por qué desaparecen los peces se hace corto. Un experto cita sobrepesca, cambio climático y aspectos ambientales. Pero querríamos un poco más de profundidad en ello.
En “Minería, una enfermedad tóxica” David Campuzano describe cómo los sedimentos y desechos de la minería del oro llegan al Magdalena a través de su afluente el río Cauca. El texto de David está narrado en primera persona, recorriendo él mismo la situación. Gran carga de emoción, denunciando amargamente los efectos de la minería. Quizás aquí una galería de imágenes hubiera sido oportuno. Muy oprtuno que dos días más tarde la sección Vivir de El Espectador publique en texto “Mineros tras la aprobación social” done un experto en derecho ambiental balancea perfectamente la situación: empieza negando que la minería sólo deje destrucción a su paso, reconoce que hay entornos naturales protegidos donde definitivamente no debe hacerse minería, pero asegura que Colombia tiene buenos modelos de minería responsable a seguir. Muy buena entrevista.
La penúltima pieza es de Carolina Gutiérrez Torres “Canal del Dique: una arteria rota”, denunciando que año tras año se repiten las grandes inundaciones debidas a las intensas lluvias veraniegas y las malas condiciones del canal. Muy directo y documentado el texto de Carolina, que incide en los peligros de los abundantes sedimentos para los corales y la pesca.
La última nota la firma el representante de Nature Conservancy José Yunis ”Un río, muchas soluciones” mostrando cierto optimismo: el río y la pesca se pueden recuperar si hay compromiso político y visión integral.
En definitiva, muy buen trabajo y documento, que ojalá influya en las decisiones políticas sobre conservación ambiental. Felicidades a todos lo que han participado.
- Pere Estupinyà

